
Grecia enfrenta una intensa y prolongada ola de calor que ha elevado las temperaturas hasta los 41,5 grados Celsius en varias regiones del país, mientras los equipos de emergencia continúan trabajando para contener los incendios forestales que han afectado extensas áreas.
Las condiciones meteorológicas extremas también han provocado sensaciones térmicas de hasta 48 grados en localidades como Preveza, aumentando el riesgo de nuevos focos de incendio y dificultando las labores de los equipos de emergencia.
Entre las zonas más afectadas por las altas temperaturas y el riesgo de incendios se encuentran la península del Peloponeso, Atenas y distintos sectores montañosos y continentales del territorio griego.
Ante la situación, los servicios de Protección Civil activaron la alerta de «muy alto riesgo de incendios», considerada el segundo nivel de mayor severidad dentro de la escala nacional. La medida abarca regiones como Ática, donde se encuentra Atenas, la isla de Eubea, Beocia, el Peloponeso, las islas Cícladas y el Egeo oriental.
Las autoridades mantienen un monitoreo permanente de las condiciones meteorológicas, debido a que los fuertes vientos provenientes del norte podrían favorecer la rápida propagación de las llamas y complicar las labores de extinción durante las próximas jornadas.
La combinación de temperaturas extremas, sequedad de la vegetación y vientos intensos mantiene a Grecia bajo una situación de elevado riesgo, mientras bomberos y equipos de Protección Civil trabajan para contener los focos activos y evitar que los incendios alcancen nuevas zonas.
No hay comentarios