
El brote de ébola que afecta actualmente a la República Democrática del Congo (RDC) registra alrededor de 4.400 casos y más de 2.000 fallecidos, una evolución que genera preocupación en la Organización Mundial de la Salud (OMS), cuyo director general, Tedros Adhanom Ghebreyesus, advirtió que podría convertirse en la epidemia más grave registrada hasta ahora.
Durante una rueda de prensa, Tedros señaló que el actual brote ya ocupa el segundo lugar entre los más graves de los que se tiene registro y que su propagación avanza a un ritmo superior al de episodios anteriores. De mantenerse esta tendencia, podría superar la epidemia que golpeó África Occidental entre 2014 y 2016.
Aquella crisis sanitaria dejó cerca de 28.000 contagios y 11.000 muertes, principalmente en Guinea, Liberia y Sierra Leona.
El director de la OMS explicó que uno de los principales desafíos es que todavía se registran numerosas muertes fuera de los centros de tratamiento y en áreas donde anteriormente no se habían identificado nuevos contactos. Esta situación apunta a la existencia de cadenas de transmisión que aún no han sido detectadas.
Según Tedros, identificar y cortar esas cadenas es fundamental para lograr controlar la enfermedad. Por ello, el rastreo de contactos se mantiene entre las principales prioridades de la respuesta sanitaria, junto con garantizar que las personas sospechosas de estar infectadas reciban atención médica.
La OMS busca alcanzar un 95 % de cobertura en el rastreo de contactos, nivel considerado necesario para interrumpir la transmisión del virus. Sin embargo, actualmente este indicador se sitúa alrededor del 80 %, por lo que las autoridades sanitarias mantienen los esfuerzos para ampliar la detección y seguimiento de posibles casos.
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