
Leopoldo Martínez sostiene que esos recursos pueden financiar la reconstrucción nacional bajo reglas de transparencia
El acuerdo petrolero entre Venezuela y Estados Unidos podría generar unos 209.000 millones de dólares en ingresos tributarios, según los cálculos del gobierno venezolano recogidos en el análisis de Leopoldo Martínez Nucete, presidente del Center for Democracy and Development in the Americas (CDDA).
A esa cifra se suma una inversión potencial superior a los 100.000 millones de dólares para el desarrollo de 17 campos petroleros con un potencial estimado de 65.000 millones de barriles, en el marco de una asociación energética de largo plazo.
El exdiputado señala que esos recursos abren la posibilidad de reconstruir servicios públicos esenciales —electricidad, hospitales, escuelas y comunicaciones— y de dinamizar sectores como infraestructura, banca, construcción y cadenas de suministro.
Martínez propone además un giro en la discusión sobre soberanía: “La verdadera soberanía consiste en establecer reglas que conviertan esos recursos en prosperidad para los venezolanos, inclusive con socios internacionales”, afirma, frente a una tradición que, según su lectura, confundió soberanía con “dejar el petróleo bajo tierra”.
El esquema mantiene la propiedad venezolana de las reservas, mientras Estados Unidos obtendría una participación mayoritaria en el crudo producido en esos campos.
Para que el potencial fiscal se traduzca en bienestar, el analista plantea someter los ingresos a presupuestos públicos, auditorías independientes y supervisión parlamentaria, además de avanzar en la reforma de la Ley Orgánica de Hidrocarburos que habilite contratos de participación en la producción.
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