
El doble terremoto que sacudió el norte del país el pasado 24 de junio alteró de manera drástica las expectativas económicas que Venezuela tenía para el cierre de 2026. Antes de la emergencia, los pronósticos apuntaban a un año de mayor dinamismo, impulsado por el aumento de la producción petrolera, una mayor apertura de los mercados internacionales y la flexibilización parcial de algunas sanciones estadounidenses. Sin embargo, el escenario cambió por completo tras el desastre natural.
Para Daniel Lahoud, economista e investigador del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales de la Universidad Católica Andrés Bello, la economía venezolana podría enfrentar un período de estancamiento como consecuencia del gigantesco esfuerzo financiero que exigirá la reconstrucción de las zonas afectadas. Ante este complejo panorama, el especialista advierte que probablemente en el año haya, en el mejor de los casos, un crecimiento cero del Producto Interno Bruto, y en el peor, una caída que pudiera ubicarse entre el dos y el tres por ciento.
A este freno en la actividad macroeconómica se suman los cuellos de botella estructurales que golpean el día a día del sector comercial e industrial. El acceso al crédito bancario continúa siendo un desafío capital, limitado por la ausencia de mecanismos financieros sólidos que impiden sostener la inversión y la reposición de inventarios. A esto se aúna la presión de una inflación generalizada que afecta al 95% de los empresarios y la necesidad urgente de revisar una carga tributaria que el 62% del sector privado califica como prioritaria para competir.
Las limitaciones operativas se extienden también a los servicios públicos, con recurrentes fallas en el suministro eléctrico que erosionan la productividad en las regiones. Mientras tanto, el costo de la vida sigue escalando de forma acentuada, situando la Canasta Alimentaria Familiar en 645,6 dólares, un monto que profundiza la brecha frente a los ingresos formales y obliga a los hogares a depender de fuentes alternativas para subsistir en medio de esta compleja transición económica.
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