
El proyecto de un nuevo cable submarino de fibra óptica entre Venezuela y Curazao busca fortalecer la conectividad internacional del país y ampliar las rutas disponibles para el intercambio de datos en el Caribe. La iniciativa ha sido asociada a CANTV y Liberty Networks.
El sistema planteado tendría una extensión aproximada de 378 kilómetros y permitiría establecer una conexión directa entre ambos territorios mediante infraestructura de alta capacidad. Una nueva ruta de este tipo podría contribuir a mejorar la disponibilidad y resiliencia de las comunicaciones internacionales venezolanas.
La importancia de contar con varias rutas de conexión quedó evidenciada recientemente, luego de que los terremotos registrados en Venezuela provocaran daños en un cable submarino de Cirion Technologies cerca de La Guaira. La empresa informó que el enlace internacional resultó afectado a unos 1.800 metros de la costa, mientras se activaron rutas alternativas para mantener los servicios.
Liberty Networks, por su parte, cuenta con una amplia infraestructura de fibra óptica submarina y terrestre en el Caribe y América Latina. La compañía señala que opera cerca de 50.000 kilómetros de fibra submarina y 17.000 kilómetros de rutas terrestres, con presencia en 33 países.
La conexión con Curazao también se integraría a una red regional que ya incluye a Venezuela. Liberty Networks identifica al sistema ARCOS-1 como una de las infraestructuras submarinas que conecta Estados Unidos, Bahamas, Puerto Rico, Curazao, Venezuela, Colombia, Panamá y Centroamérica.
Una infraestructura adicional permitiría, en términos generales, diversificar las rutas internacionales de telecomunicaciones y reducir la dependencia de un único enlace. Esto resulta especialmente relevante para servicios de internet, empresas, centros de datos y otras plataformas que requieren conexiones internacionales estables.
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